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MUJER XXI VICTIMA DE LA GUERRA, PROMOTORA DE LA PAZ

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Mujeres en muchos rincones del planeta no tienen posibilidad de educarse, de acceder al mundo laboral, de alcanzar niveles adecuados de desarrollo a nivel personal

Lialdia.com / Lenny Z. Pito Bonilla / Tampa/ Florida / 11/14/2015 – Involucrada en todos los ámbitos de la vida la mujer Siglo XXI desempeña múltiples papeles, participa de manera activa en todos los estamentos de la sociedad, tiene un importante desempeño en el desarrollo de sí misma como persona y también en lo familiar, académico, científico, técnico, tecnológico, profesional, laboral, empresarial, político, religioso, artístico, deportivo, financiero, etc. Cada día más empoderada en forma integral avanza en la adquisición de voz, mando y poder condiciones positivas en el posicionamiento de espacios, que hasta hace unos 60 años atrás eran exclusivos del hombre, todo, sin perder su condición femenina y su capacidad para ser con más conciencia y responsabilidad esposa, compañera de su pareja y madre. Tu y yo quizás pertenecemos a este grupo de mujeres que aun tristemente debemos llamarnos privilegiadas y que por lo tanto, no solo es importante que seamos muy conscientes de ello, sino ante todo que nos co-responsabilicémonos del empoderamiento de las que están a la otra orilla, de las no privilegiadas, de aquellas que están en la sombra, porque todavía no han encontrado el faro interno que las haga brillar con luz propia.

A pesar de los logros alcanzados son millones las mujeres excluidas de toda posibilidad de desarrollo y expansión,  en condiciones de desigualdad e inequidad, marginadas, explotadas, arrinconadas en situaciones de miseria física, económica, psicológica y social, víctimas de todo tipo de violencia, maltrato, irrespeto en su dignidad, abuso, esclavitud, sometimiento, vulnerabilidad en sus derechos fundamentales, -no solo en países tercermundistas, sino también en los llamados desarrollados- o sometidas al desplazamiento forzoso por el solo hecho de vivir en zonas de conflicto armado.

Podemos decir como escucho en muchos foros y espacios internacionales donde se tratan estos temas o en las conversaciones cotidianas, que la mujer es víctima de otros porque no sabe poner en alto su dignidad, no se respeta a sí misma y no se hace respetar. Por supuesto que esto es parte fundamental de la problemática, pero también hay que tener en cuenta que debido a la falta de responsabilidad, compromiso y verdadero liderazgo de los estados y gobiernos, del sector privado, de los organismos multinacionales, del sistema educativo y económico mundial, de los profesionales de las ciencias sociales, de los colectivos, de las comunidades y de la familia, mujeres de todos los rincones del planeta no tienen posibilidad alguna de educarse, de acceder al mundo laboral, de alcanzar niveles adecuados de desarrollo a nivel personal y de realizar sus proyectos de vida. Sin estos aspectos es muy poca o nula la posibilidad para ellas de ser miembros activos de una sociedad y de contribuir con su transformación y evolución.

Tanto mujeres víctimas de la generalizada violencia doméstica, como mujeres víctimas de las guerras, -ya sea como: participantes dentro de ellas en la gran mayoría de los casos contra su voluntad, desplazadas a la fuerza, huérfanas, viudas, dolientes por sus hijos muertos o desaparecidos, desarraigadas de sus tierras, pertenencias e historia personal y más allá asesinadas-, unas y otras sin importar la modalidad y tipo de agresión sufren las consecuencias y las profundas secuelas psicológicas que el conflicto genera en sí mismas, sus familias y su contexto social, con un profundo impacto sobre el mundo.

También las hay victimarias, crueles, despiadadas pero ese tema lo trataremos en otra entrega, porque les invito a concentrarnos ahora en la toma de conciencia sobre la psicología de la mujer víctima y de aquella que superando toda adversidad y horror en su vida, se convierte en sobreviviente y sobre todo en promotora de paz.

Psicología de la mujer víctima:

  • Bajo o ningún nivel de autoestima.
  • Las emociones que la mueven y prevalecen son de baja vibración como el miedo, terror, pánico, culpa, tristeza, dolor, odio, resentimiento e impotencia.
  • Personalidad dependiente, sumisa, conformista, pasiva, derrotista.
  • Bajo la influencia de trastornos psicosomáticos.
  • Poca o ninguna capacidad de reacción frente al maltrato, la agresividad, la violencia porque sienten que es parte natural en las relaciones que tienen o establecen o que les tocó vivir en medio de condiciones de conflicto armado sin posibilidades de salir.
  • Adormecimiento frente a la situación y a la violación de sus derechos.
  • Altos niveles de soledad, marginalidad y discriminación.
  • Vulnerabilidad, debilidad a nivel de pensamientos y emociones.
  • Heridas emocionales abiertas y que no sanan.
  • Actitudes o comportamientos destructivos.
  • Silenciosa o lo contrario peleona o gritona sin efecto alguno.
  • Sentidos cerrados a la realidad, ceguera, sordera, negación parcial o total.
  • Analfabeta o con un mínimo nivel educativo y cultural. Con poco y ningún conocimiento sobre sus derechos o a dónde acudir por orientación y soporte.
  • Inconciencia frente al tener un proyecto o propósito de vida.

Psicología de la mujer sobreviviente y promotora de paz:

  • Fortaleza espiritual.
  • Autoestima elevada.
  • Manejo y equilibrio emocional que le permite autocontrol y superar emociones de baja vibración, en especial el miedo paralizante.
  • Alto sentido de superación y emprendimiento.
  • Capacidad para buscar ayuda y caminos de escape a situaciones de violencia.
  • Por mucho maltrato recibido es capaz de perdonar, de sanar heridas por profundas que sean y de tomar acción para alejarse de la situación de conflicto.
  • Abierta al dialogo, al compartir y a unirse a otras u otros para abordar la problemática.
  • Despierta a la lucha por sus derechos y responsabilidades.
  • Por bajo que sea su nivel de educación, es adecuada su tendencia al aprendizaje y al conocimiento.
  • Sentido de gratitud y de servicio desde su experiencia y testimonio, porque sabe que puede servir a otras mujeres y hacer aportes a la humanidad.
  • Se prepara y se convierte en promotora de paz.
  • Opta por la felicidad a pesar y en medio de la adversidad.

ARTICULO PUBLICADO ORIGINALMENTE EN LONG ISLAND AL DIA:

http://lialdia.com/…/mujer-xxi-victima-de-la-guerra…/

 

 

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